Archive for the 'Ley de aguas' Category

En el paraíso de la igualdad, de la equidad laboral, de miembros y miembras, que es la España de Zapatero, sorprende como se afianza discretamente una ley que institucionaliza una posible situación de discriminación, un apartheid, en la Administración Pública: la Ley de la Ciencia y la Tecnología.

En el borrador de dicha ley, de octubre de 2009, en su Titulo II, que hace referencia a los “Recursos humanos dedicados a la investigación”, se encuentra, en su articulo 11 la siguiente definición de lo que se considera personal investigador y lo que es un personal técnico:

Artículo 11. Personal de investigación.
1. A los efectos de esta ley, tiene la consideración de personal de investigación, el personal investigador y el personal técnico que presta sus servicios en los agentes de ejecución del Sistema Español de Ciencia y Tecnología.
2. Se considera personal investigador el que lleva a cabo actividad investigadora, entendida como el trabajo creativo llevado a cabo de forma sistemática para incrementar el volumen de conocimientos, incluido el conocimiento del hombre, la cultura y la sociedad, el uso de esos conocimientos para crear nuevas aplicaciones, su transferencia y su divulgación.
3. Se considera personal técnico el que desarrolla tareas que requieren conocimiento técnico y experiencia en uno o varios campos de la ingeniería, las matemáticas, las ciencias experimentales, las ciencias biomédicas, las ciencias sociales y las ciencias humanas. Participan en la investigación y el desarrollo ejecutando tareas que requieren la aplicación de conceptos y métodos operativos.

La evidente conclusión que uno extrae de la lectura de dicho artículo es que SI NO ERES DOCTOR NO POSEES EL DON DE LA CREATIVIDAD. Los redactores de dicho anteproyecto deben ignorar que la creatividad no se compra, ni se estudia, ni se gana en una oposición; la inquietud por el conocimiento que transmite la creatividad se tiene o no se tiene, independientemente si eres Doctor o Licenciado. En un Doctorado se pulen los conocimientos adquiridos en una licenciatura y se aprende la metodología de investigación.

Dicho articulo aterra en cuanto muestra una concepción caduca de la realidad, discriminando claramente al personal técnico con respecto al investigador. Hablamos de profesionales con la misma licenciatura universitaria y, en la mayoría de los casos, muchos años de experiencia.

Pero el trasfondo que subyace bajo este redactado de la ley es mucho más abyecto. Uno, el investigador, crea, el otro, el técnico, desarrolla y ejecuta tareas. Esa diferencia de labor en una ley para el desarrollo de la ciencia, diseñada para mejorar la investigación, parece sugerir que el técnico estará subordinado al investigador, y que no contará con las mismas posibilidades de desarrollar una carrera homóloga en la Administración.

Dicho redactado fomenta la creación de castas en el personal de investigación de los Centros, de un apartheid de privilegiados, que recuerda a la concepción social del libro “Un mundo feliz’” de Aldous Huxley, obra cumbre contra el totalitarismo, donde la sociedad se basaba en la existencia de diversas categorías, jerarquizadas desde el nacimiento y seleccionadas por sus genes, que eran destinados irremisiblemente, a determinadas funciones e incapaces de mejorar; así los Alfa eran la clase dirigente, “los investigadores”, y por debajo se situaban Betas, Gammas y epsilones, con tareas cada vez menos intelectuales y más físicas; ellos “ejecutaban tareas”, como dice el anteproyecto. En el borrador de la Ley de la Ciencia se insinúa que un técnico es incapaz de pensar, pues no es esa su función, y de incrementar el volumen de conocimientos, ya que tan solo está capacitado para ejecutar tareas que requieren la aplicación de conceptos y métodos operativos. ¡Técnico, en este koljós que es la investigación en España, tu llevarás el tractor! ¡no vales para otra cosa!.

España es un país de creadores e inventores. A pesar de los gobiernos. El estado español, con esta Ley, impide el desarrollo profesional de técnicos, subordinándolos laboral e intelectualmente frente a los investigadores, creando una situación de desigualdad y de flagrante agravio comparativo en cuanto a promoción y desarrollo de una carrera. Investigación y técnica no pesan igual en la balanza. Si alguien cree que exagero baste ver cuantos artículos le dedica en este título a la carrera de los investigadores: 11 artículos y un total de 210 líneas frente a 1 artículo de 3 líneas que corresponde al desarrollo profesional del personal técnico y que adjunto. Promoción para los técnicos, para qué, no importan, no existen, puro apartheid.

Artículo 22. Desarrollo profesional del personal técnico.
Las Administraciones Públicas velarán por que todo el personal técnico tenga la oportunidad de avanzar profesionalmente accediendo a medidas de desarrollo continuo de sus capacidades y competencias.

¿Y esta Ley, como afectará al colectivo de los geólogos y específicamente a los hidrogeólogos?

Aunque existen hidrogeólogos repartidos en diversos OPIS es sin duda, el IGME donde se produce la mayor concentración de los mismos. Es un organismo híbrido, con una vocación investigadora, estimulada en los últimos tiempos, con el incremento del número de doctores a causa del giro investigador que ha sufrido, pero también con otra vocación, que proviene de sus más de 150 años de historia, de asesoramiento a la sociedad a través de la administración pública.

Sus técnicos desarrollan proyectos, ideas y generan conocimiento sobre el funcionamiento del medio fisico, de los recursos, de la hidrogeología en general. Aportan su experiencia y la diferencia frente a los investigadores es meramente administrativa. Sin embargo, dicha ley, considera incapaces a los técnicos de crear y de incrementar el volumen de conocimientos, y posiblemente limite su actividad laboral, congelando su carrera profesional; asimismo, parece que el aspecto técnico e infraestructural de dicho OPI puede quedar mermado o mutilado en cuanto a proyección e importancia, lo que revertiría a la sociedad y la Administración a la que asesora. Por ello ¿no debería plantearse estar en un ministerio más adecuado que el de Ciencia e Innovación, en cuanto a función, historia y formación de su personal?

La máxima paradoja del Ministerio de Ciencia e Innovación es su nombre: conlleva la investigación pero también su aplicación técnica, pues la innovación tiene un marcado carácter técnico, así innovación, según Wikipedia, es la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad. Un elemento esencial de la innovación es su aplicación exitosa de forma comercial. Ciencia e innovación, investigación y técnica, son complementarias, no deben estar jamás subordinada una a la otra y obviamente, el personal debe tener las mismas oportunidades laborales y de carrera profesional, máxime ante las mismas titulaciones.

Marc Martínez Parra
Vocal de Hidrogeología del ICOG

P.D.1ª: Otra reflexión que puede hacerse es que ya que se blinda la investigación para determinados colectivos ¿se impedirá a los OPIS y Universidades realizar trabajos de marcado carácter técnico que compitan con empresas privadas y consultoras?

P.D. 2ª: Y con respecto a los OPIS ¿Esta ley es una OPA hostil del CSIC hacia los otros OPIS? No olvidemos que a principios de la Legislatura se llegó a cocinar la posibilidad de un supercentro de investigadores que englobaría a todos los OPIS y estaría comandado por el CSIC, pero que se desestimó ante la crisis.

P.D. 3ª Ante la variedad de OPIS que existen en la Administración… ¿no debería realizarse una Ley que tratase de reflejar los diferentes aspectos diferenciadores de los mismos?

Este mes de noviembre, la ex-ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y actual embajadora de España ante la OCDE recibió el premio Duna 2008, en su 22 edición, concedido por el Grupo Ecologista Mediterráneo como reconocimiento a su consecuente y comprometida defensa de los valores medio ambientales de Almería. Como se menciona en la noticia, el premio lo ha recibido por la toma de decisiones importantes, como los deslindes en cumplimiento de la Ley de costas, cambiar la política hidráulica con la derogación del Trasvase del Ebro y la potenciación de alternativas como la desalación, y específicamente, en Almería, por hacer frente a la construcción de la inmensa mole del Hotel “El Algarrobico”, símbolo, muy a su pesar de los promotores, de la especulación urbanística y el escaso respeto a los valores paisajísticos y medioambientales.

Su actuación frente al Ministerio de Medio Ambiente y la imagen de esa mole de cemento y hormigón, amenazada de derribo, me recuerda, salvando las distancias y el posible mensaje subyacente, al arquitecto Howard Roark, personaje de ficción encarnado por Gary Cooper en la película de King Vidor “El manantial”, del año 1949, basada en una novela de la escritora Ayn Rand, escrita en 1943.

La película es una reflexión sobre la importancia del yo-creador y del mantenimiento de las convicciones de uno mismo, de creer y ser responsable de sus propios actos, y de no asumir aquello en lo que uno no cree, aunque ello pueda suponer el ostracismo profesional. Howard Roark, arquitecto y librepensador, no hace caso a quienes pretenden dirigir su carrera y sus diseños, y lleva hasta el final la defensa de sus principios, volando un edificio que no se ha construido como él lo había diseñado, porque no habían respetado su creación y sí vulnerado su obra. No es el hecho de la destrucción por capricho, sino del respeto al trabajo y a la concepción que un profesional tenga de aquello para lo que trabaja. Como dice el arquitecto en el magnífico alegato final durante el juicio, su integridad es su única bandera.

El paralelismo entre ambos personajes, el real y el ficticio, resulta evidente. Howard Roark y Cristina Narbona, son dos personas que mantienen sus convicciones, pase lo que pase y a quién le pese, y no traicionan sus principios, haciendo caso omiso de la famosa frase de Groucho Marx: “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”.

Baste para comprenderlo una simple foto de la evolución del litoral mediterráneo español, o la necesidad de modernización de la ley de aguas.

El premio es el reconocimiento a la defensa del medio ambiente, pero también al mantenimiento de sus principios, hasta el final.

Marc Martínez
Vocal de Hidrogeología del ICOG.

Resulta llamativo que, ante la solicitud de un tenista retirado y capitán del equipo español de Copa Davis, nuestro presidente de gobierno prometa un ministerio específico del Deporte. El motivo es el continuado éxito del Deporte español. Este año. Curiosamente, también le han solicitado que se modifique la Ley del deporte “que se ha quedado un poco vieja”.

Ante lo visto y llegando las fiestas navideñas y el Día de Reyes, puede ser oportuno enviarle una carta a nuestro particular Presidente-mago solicitándole una serie de ministerios que, a mi humilde entender, sean tan necesarios como el de Deportes:

-Ministerio de Medio Ambiente y cambio climático- Por favor, que nos lo devuelva. La conservación del medio ambiente ante las amenazas potenciales y futuras (cambio climático, emisiones de CO2,…) tiene suficiente entidad para no ir de la mano de pescadores y agricultores.

-Ministerio del Agua. Si bien no todo el mundo practica deporte, si que es cierto que todos los residentes en España bebemos agua, al menos 1 L al día, incluso los deportistas de élite, amén de limpiarnos las manos y enjuagarnos la cara, como mínimo.Conocer los recursos hídricos superficiales y subterráneos, su balance, las alternativas y una adecuada gestión de los mismos, con un nuevo concepto de solidaridad territorial del reparto de las aguas bien merece un Ministerio. Y de paso, si va a modificar la Ley del deporte, ¿qué tal si modifica y actualiza la Ley de Aguas y sus reglamentos a la realidad actual?

¿cómo lo pedimos? Nada más fácil. En página de la Moncloa, se ha incluido la posibilidad de escribir al presidente una nota de 600 caracteres
también se puede contactar con el Presidente del Gobierno por correo electrónico (jlrzapatero@presidencia.gob.es), por correo postal (Palacio de la Moncloa, 28071 Madrid) o por fax (0034 913 900 217).

Si a Sánchez-Vicario le hacen caso, ¿por qué a nosotros no?

Marc Martínez
Vocal de Hidrogeología del ICOG

Cristina Narbona, la ex-ministra de Medio Ambiente, ha sido considerada una heroína medio ambiental, según la revista ‘Time’ Según la publicación “Como su mayor logro, Time apunta a su trabajo para frenar el urbanismo salvaje de la costa mediterránea y presionó con políticas que han convertido a España en un país líder en energías renovables”. Según el diario gratuito 20 minutos, que se hace eco de esta noticia “Narbona Ruiz fue alabada por los verdes, pero se ganó poderosos enemigos empresarios; cuando el nuevo Gabinete socialista se formó en 2008, se encontró sin trabajo”.

Esta noticia debería hacernos reflexionar sobre la importancia de las convicciones de las personas que están en puestos de decisión. Un ministro, y sus asesores, no son entes abstractos dentro de una maquinaria que funciona sola, sino que pueden establecer unas políticas importantes y unas lineas que pueden condicionar a la Sociedad durante años. En el caso del fagocitado Ministerio de Medio Ambiente, aparte de lo que se señala en la noticia, y respecto a las aguas subterráneas, desde ese ministerio se pretendió mejorar la Ley de Aguas, creando un grupo de trabajo de expertos en Hidrogeología y buscando apoyos en todos los colectivos implicados, tanto económicos como técnicos, para solucionar los perennes problemas irresolubles del agua subterráneas y su explotación en España.

Sin embargo, dicha reforma quedó perdida en el limbo. Y ahora, con la crisis que viene, es posible que un gobierno excesivamente defensor del medio ambiente, puede resultar no muy práctico cuando se precisa mucha obra pública para salvar el sector de la construcción y recolocar al creciente número de parados. Además, la climatología, en este caso ayuda, por el momento. La sequía y sus infraestructuras y el cambio climático no ocupan ya los titulares de los periódicos.

Sin embargo, algo queda. En la actualidad se están redactando nuevos Planes Hidrológicos de la mayoría de las cuencas, en los que los colectivos pueden intentar que se recogan esas inquietudes. La participación ciudadana es fundamental. pero no nos engañemos, las aguas subterráneas son la cenicienta de estos planes.

Marc Martínez Parra
Vocal Hidrogeología del ICOG

Las lluvias del final de la primavera salvaron una situación dificil en el tema de la gestión de las aguas para el abastecimiento urbano: el caso de Barcelona y el efecto expansivo hacia otras comunidades que pedían su vez su parte. Sin embargo, las lluvias lo taparon todo, menos la falta de previsión perenne que adorna la gestión de las aguas en este país.

En el reciente Congreso Geológico de España de julio de 2008 se recogieron las declaraciones del eminente Dr. Emilio Custodio en la opinión.es (http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008071500_18_159172__Ciencia-y-Tecnologia-experto-alerta-presion-ejerce-sobre-acuiferos-Levante-Canarias”)

que no desvela nada desconocido al mundo de la hidrogeología pero, que sin embargo, pesa como una losa en la adecuada gestión de las aguas, y en especial de las aguas subterráneas en España. Según el entrevistado afirmó que “hasta que no pasen al menos dos generaciones no se superará la situación “un poco dramática” que se da en la actualidad respecto a la falta de concienciación social y de las instituciones públicas sobre la necesidad de conservar y controlar la explotación de los acuíferos” También calificó con tres en esta materia a los políticos españoles e indicó que lo que ” la gente piensa sobre el agua subterránea es totalmente anecdótico” y que este desconocimiento debería empezarse a mitigar desde la escuela.

Este tipo de mensajes provenientes de hidrogeólogos de prestigio es habitual en este país todos los años de sequía, que es generalmente cuando el mundo periodístico muestra un cierto interés-pasajero- y les entrevista. También se debe decir que entrevistan a zahoríes y varilleros- en esta España tan cañí. Sin embargo, las Administraciones se muestran reacias a valorar adecuadamente un recurso tan fundamental para el desarrollo y sostenibilidad de este país como son las aguas subterráneas. Siguen sin crear un marco administrativo y legislativo adecuado para gestionarlo.

Hasta la próxima sequía, claro está.

Marc Martínez
Vocal de Hidrogeología del ICOG

La situación de la hidrogeologia en España me recuerda a aquella escena de “El Baile de los vampiros”, en la que el héroe huye de un vampiro por una galería y empieza a correr y correr para dar la vuelta entera y llegar al punto de partida, donde el vampiro le espera. A la hidrogeología en España le pasa lo mismo.

La confusión hidrogeológica continua. El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y marino, que engloba al antiguo de Agricultura y al de Medio Ambiente ha descubierto que es preciso conocer de qué recursos se dispone en cada cuenca ¡que visionarios!. Ya en 1994 en el Libro Blanco de las Aguas Subterráneas (MINER-MOPTMA, 1994) se recomendaba una ambiciosa serie de medidas de ordenación y programas de actuación: actualización de inventarios, redes oficiales de control, censo de aprovechamientos, estudio de los acuíferos con sobreexplotación, normas para el otorgamiento de nuevas concesiones, directrices para la ordenación de vertidos, perímetros de protección para captaciones de abastecimiento, protección de zonas húmedas, emplazamientos de Residuos Sólidos Urbanos (RSU), prevención y corrección de la contaminación por actividades industriales, nitratos, pesticidas, infraestructuras para captación en periodos de sequía, abastecimiento a núcleos urbanos, recarga artificial de acuíferos e integración de las UU.HH. en los sistemas de explotación. Estas medidas reflejaban las deficiencias existentes en el conocimiento y control de las aguas subterráneas; así la actualización de inventarios permitiría conocer cuantas captaciones existen, legales, alegales o ilegales; las redes oficiales muestran el escaso conocimiento de los acuíferos; existía un “paquete” de programas relacionado con el conocimiento del uso y extracción actual y futura de las aguas, otro con el posible problema de contaminación por diversos orígenes y componentes de las aguas subterráneas (vertederos, industria, nitratos, etc). Asimismo se reflejaba la necesidad de infraestructuras en época de sequía y el escaso uso conjunto aguas superficiales-subterráneas. ¿bonito, verdad? ¿cuanto de esto se ha hecho?Ahora ya no son Unidades Hidrogeológicas, ahora son masas de agua subterránea. Llamalo XLa falta de conocimiento y escasez de actualización de información continua.

Sin embargo se descuelga la Ministra con que “… el Gobierno quiere un diagnóstico del déficit estructural de cada una de las cuencas españolas, después evaluar las necesidades de cada zona y cuantificar la oferta con todos los recursos disponibles, sin descartar trasvases si fuera preciso” (EL PAÍS, 2 de junio de 2008).

Posiblemente todo se reduzca a estrujar los recursos superficiales hasta máximos insospechables. Y olvidar las aguas subterráneas, un recurso bueno, bonito y BARATO, sobre todo para los abastecimientos públicos. Sin embargo este olvido de las aguas subterráneas podría llevar a un crecimiento desaforado de captaciones alegales o ilegales, sobre todo si se regula el uso de las aguas superficiales para abastecimiento y se reduce el uso agrario. No es nada nuevo que hace falta conocer los acuíferos y reordenar las extracciones y explotaciones. Sin embargo los medios son siempre escasos. Existen pocos hidrogeólogos en las plantillas de las Confederaciones Hidrográficas, no deben llegar a 40, para toda España, y en las últimas oposiciones convocadas, en época de sequía, (BOE la ORDEN ARM/1449/2008, de 19 de mayo, ver la página weg del ICOG) sólo convocan únicamente una plaza de hidrogeólogo.

La modificación del Texto Refundido de la Ley de Aguas, propuesta desde el entonces Ministerio de Medio Ambiente, podía haber sido una buena oportunidad de solucionar o mitigar los problemas… Pero no, su congelación o momificación en la pasada legislatura, para evitar iras agrarias, puede llevar a un lamentable futuro a los acuíferos españoles, ahora que la crisis del ladrillo puede precisar para mitigarla numerosas obras hidráulicas.

Tal vez la noticia sobre Tablas de Daimiel ” La Unesco planea desproteger las Tablas de Daimiel”pretende que la gente reflexione acerca de proteger sobre el papel un bien que en realidad no está protegido y se mantiene artificialmente. Este autoengaño es como ver venir un tren en marcha y cerrar los ojos para pensar que no viene. El tren está ahí y te acabará pillando como no hagas algo.

Hagamos algo

Marc Martinez

Vocal Hidrogeología del ICOG.

Desde finales del año 2007 hasta hoy, abril de 2008, la necesidad de agua para abastecimiento para fines urbanos es una cuestión de polémica en la Cuenca que más ha padecido las miradas numerosas Comunidades autónomas, la Cuenca del Ebro.

El primer caso es el proyecto Gran Scala, que parece estudiarse en el entorno de Los Monegros. En el Periódico de Aragón del 1 de diciembre de 2007 se indica que Gran Scala consumirá menos agua que si fuera tierra de regadío, estimándose una demanda urbana entre los 2,5 y los 5 hectómetros anuales. Algunas fuentes, según el articulo citado, consideran que la instalación del macrocomplejo en Los Monegros podría convertirse en un impulso para el desarrollo de los sistemas de regadío de la zona. Con ello está previsto abastecer a contará con 32 hoteles, casino, cinco zonas verdes, varios campos de golf, un hipódromo, un gran centro de convenciones y una plaza de toros. Albergará a unas 100.000 personas, el doble que la población de la ciudad de Huesca . Sin embargo, el consumo de la ciudad de Zaragoza es de 5 hm3/anuales, por lo que la demanda superaría a la de la ciudad. Este proyecto, apoyado por diversas Administraciones, por lo que supone económicamente, es cuestionado en su concepto social y ecológico por diversos colectivos, los cuales muestran su disconformidad en numerosos blogs localizables por google, recogiendo incluso en uno de ellos firmas losmonegrosnosevenden.blogspot.com.

El segundo caso empezó a aparecer en los medios en el mes de marzo, ante el descenso de precipitaciones y de volumen embalsado en los embalses catalanes, al ver peligrar el abastecimiento a la ciudad de Barcelona. Se planteó captar agua de la cuenca del Ebro, primeramente desde el Segre y en la actualidad desde el mini-trasvase. Se precisan 50 hm3/anuales que, según publica El País, hoy (16/4/08) correspondería a las aguas que pierden las acequias del Ebro. Gobiernos autonómicos como el valenciano o el murciano han mostrado su malestar; otro de los gobiernos autonómicos que no se siente satisfecho es el Gobierno de Aragón (http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/16/barcelona/1208341198.html) ya que su Estatuto rechaza cualquier trasvase en el Ebro.

Estos dos ejemplos llevan a una reflexión: aunque no se trata del mismo volumen, en el primer caso la polémica ha quedado circunscrita a la región afectada, no volviendo a aparecer en medios nacionales; sin embargo, cuando se trata de paliar un grave problema de abastecimiento a otra Comunidad Autónoma, esta sí tiene repercusión, aunque no se dan alternativas claras de solución para la crisis hídrica. Ello muestra la difícil papeleta de la gestión de las aguas y que se hace preciso una planificación a largo plazo, realista en cuanto a la climatología venidera, a los recursos hídricos existentes y a los usos que pueden plantearse en un país, que posiblemente, en unos años, será más árido. Y será fundamental en ello la integración de las aguas subterráneas en los sistemas de gestión.

Marc Martínez
Vocal de Hidrogeología ICOG

Hoy ha sido presentado el nuevo gobierno español con sus nuevas carteras. Aunque se trata más que de certezas, de intuiciones, no está nada claro el futuro de la gestión y valoración de las aguas subterráneas en Administración española. Ahora se enmarcaran, posiblemente, en el Ministerio de “medio ambiente, medio rural y medio marino”. Así la Administración Hidraúlica pasará a este nuevo ministerio.

La denominación del ministerio es llamativa, ya que al fusionar dos ministerios como “Medio Ambiente” y “Agricultura ” parece que su orientación va a ser más “natural” y menos antrópica… eso de “Medio rural y marino” parece oler a heno, siegas y esforzados mariscadores… Sin embargo, debemos recordar que en la pasada legislatura se pretendió reformar la Ley de aguas y que esta se paralizó ante la decepción de los que querían crear un marco legislativo de las aguas en este país para el siglo XXI . Sin embargo, un colectivo si le pareció adecuada su paralización: el sector de los agricultores. Ello ya se relató en este mismo blog. Es por ello que fusionar Agricultura y Medio Ambiente, más que para buscar un entendimiento, recuerda más a poner a “la raposa a vigilar a las gallinas”.

Inquietantes preguntas surgen, aún sin conocer la política de este ministerio para los próximos cuatro años: ¿se relanzará la modificación de la Ley de Aguas? ¿o más que modificación, la Ley de Aguas sufrirá una momificación ? ¿se actualizarán los balances hídricos de los acuíferos, conociendo que cantidad de agua se destina a riego? ¿se asumirá que este país, ante el cambio climático, debe adoptar una nueva y más conservadora política en la gestión del agua?

¿cual es el futuro de la gestión del agua subterránea? ¿Nuestros gobernantes saben que este recurso existe?

Marc Martínez
Vocal de Hidrogeología ICOG

En la edición de El País Digital del 1 de marzo, el candidato Mariano Rajoy “promete terminar con “el bloqueo y la paralización” del PSOE al Pacto del Agua” asegurando que garantizará “el caudal ecológico, y el agua que sobre, el que llega al mar será para los demas. Porque todos somos España.” Este concepto de “agua que se pierde” pone de manifiesto el desconocimiento de lo que es el ciclo hidrológico por parte de la ciudadanía, aunque en el caso de los políticos, es llamativo. Así, sabemos que la evaporación en los mares forma las nubes que se adentran en el interior de los continentes donde llueve y el agua vuelve a circular, por acuíferos y ríos, como es el Ebro.
Otra noticia sobre la sequía es la publicada en La Vanguardia del mismo día, más dramática “La sequía abre la guerra del agua en Catalunya”.

En ella se indica que “En el delta del Ebro, los regantes, propietarios de las concesiones del agua del minitrasvase al Camp de Tarragona, no pueden disimular su incomodidad, porque Tarragona se dispone a vender agua de pozos a Barcelona en barcos, y de ese negocio no verán ni un duro.” Si ello es así, se manifiesta primeramente el desconocimiento de la Ley, puesto que el agua es de dominio público, y la concesión hace referencia a aguas superficiales y no a subterráneas. Respecto al uso de las aguas subterráneas no se debe olvidar que en el arco litoral mediterráneo existen dos problemas básicos de calidad de las aguas: la contaminación por nitratos, como en el Maresme, por la implantación de cultivos que aprovechan la benignidad del clima, y la intrusión marina, por la explotación intensa que favorece la entrada de agua salobre procedente del mar.

Una posibilidad poco explotada es el aprovechamiento de los acuíferos aluviales costeros de Catalunya (Llobregat, Besos, Tordera, Ridaura, Ter, Fluviá-Muga) para realizar experiencias de recarga artificial en época húmeda, así esa agua “desaprovechada” según Rajoy, se introduciría en los acuíferos, los cuales podrían explotarse en época de penuria como la actual. Ello posiblemente no solucionaría los problemas de grandes urbes como Barcelona, pero podría complementar sus caudales y abastecer a pequeñas y medianas poblaciones.
Y no debemos olvidar las pérdidas en las canalizaciones, que en el citado artículo de La Vanguardia se cita. Los miles de kilómetros de tuberías y canalizaciones existentes para riego y abastecimiento registran pérdidas considerables, que en algunos casos superan el 50 %. Si esa agua no se pierde y llega a los usuarios, si tendría utilidad inmediata, y no la que “se pierde” por la desembocadura de los ríos.

Sin duda, a las administraciones y a los candidatos les faltan Hidrogeólogos como asesores.

M.Martinez
Vocal Hidrogeología ICOG

De nuevo al tajo. Tras el paréntesis vacacional uno viene con trabajo. En EL PAIS del 29 de agosto se informa de que “PP e IU cargan contra Narbona por retirar la Ley de Aguas”. La modificación de la ley de Aguas es una necesidad para modernizar la gestión de las mismas, en especial de las aguas subterráneas. Tras la inclusión de estas últimas en el Dominio Público Hidráulico quedaron muchos cabos sueltos. La modificación de la Ley, presentada a bombo y platillo en su momento, tras la consulta a numerosos grupos de usuarios, resultó algo escasa en cuanto a la definición de qué tipo de profesionales debían realizar las labores de hidrogeología. Tampoco sancionaba ni impedía que personajes con presuntos poderes paranormales, propios de los X-Men, campasen a sus anchas por la geografía española. Pero eso es pecatta minuta si se considera que es preciso regular el conjunto de captaciones alegales o ilegales que existen, cifradas en unos 2 millones. Máxime ante un futuro, que ante el cambio climático y la disminución del recurso hídrico, precisa organización y adecuada gestión y planificación. Y todo eso, tras la congelación de la reforma de la Ley, se puede diluir o perder esta oportunidad histórica. ¿es la política del avestruz?.

Pero tal vez la lectura realizada adecuada sería ¿quién se beneficia de la congelación de la reforma? Como actores de esta obra tenemos: a los partidos políticos a breve distancia de unas elecciones generales a cara de perro, el medio ambiente y las asociaciones ecologistas, las distintas administraciones y las comunidades de regantes, las únicas felices de la paralización legislativa, según el artículo de El País.

Blanco y en botella. El temible binomio “Elecciones-beneficios económicos” sigue ganando al binomio “Elecciones-Cuidemos del Medio ambiente”.

Al final no nos alejamos tanto de lo que ocurre en la USA conservadora en cuanto a preservar al medio ambiente.